Uno de las mejores (y polémicos, por supuesto plagio y un beso entre dos personajes masculinos) series de este 2015 sin duda ha sido “Kill Me, Heal Me”, un kdrama con elementos clásicos como el triangulo amoroso, los Chaebols (los grandes conglomerados empresariales surcoreanos) y la venganza, pero que gira en torno a los trastornos psicológicos y a los traumas que los provoca, y el maltrato infantil. Algo difícil de plasmar en la ficción, y que aquí se ha logrado con gran naturalidad y realismo, como el año pasado se hizo con “It´s Okay, It´s Love”.
“Kill Me, Heal Me”, es un maravilloso kdrama que se mueve entre la comedia y el melodrama, y que se centra en un joven heredero de un conocido chaebol, que tras sufrir un trauma infantil, relacionado con el maltrato, desarrolla, no una doble identidad, sino siete personalidades. Un joven psiquiatra, con sus propios traumas, sera la encargada de curarle, pero como no, entre ellos empezara a desarrollarse una una relación mas allá de la profesional. Poco a poco, se desentrañara un secreto que los afectara a ambos, que dejara a la vista su sufrimiento y dolor, y sus miedos, que deberán combatir juntos, con su voluntad y amor.
