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jueves, 11 de diciembre de 2014

Giant (2010)

"Giant" ha sido uno de los dramas mas exitosos de los últimos tiempos con algo mas del 40% de rating en su episodio final (aunque por la dura competencia empezó con menos del 10% de ratings), un drama que caló hondo en los espectadores surcoreanos no solo por su calidad, sino porque relata 40 años de la historia de Corea del Sur desde el punto de vista de tres hermanos separados de niños y que buscan venganza por la muerte de su padre, de aquellos que les han llevado a la miseria. 

Durante 60 episodios esta serie de la SBS retrata la corrupción política y empresaria, así como parte de la historia negra del país (las dictaduras), durante este período de tiempo, durante 40 años de la historia de Corea del Sur, de una manera muy natural y terrorífica, compaginando ficción y realidad.

Aunque es verdad que "Giant" representa cómo el poder, la corrupción y la violencia han influido en la historia moderna de Corea, como gente sin escrúpulos se apodero del país en su época de desarrollo creando una época inmoral donde hubo un auge de la corrupción y los corruptos, no es difícil trasladar los sucesos en cualquier época y país, por lo que este retrato oscuro del pasado de Corea del Sur puede trasladarse a nuestro tiempo y a España. 

jueves, 23 de octubre de 2014

That winter, the wind blows (2013)

"That winter, the wind blows" fue uno de los Kdramas más exitosos del año pasado, con ratings excelentes, algo que no sorprende ya que estamos ante un espectáculo oscuro y melancólico, ante un melodrama que podría parecer típico en la superficie, pero que no lo es tanto. Es un extraordinaria serie, seguro de lo mejor del año pasado, que además de poseer un elenco muy fuerte y un guión excepcional, es visualmente impresionante.

Aunque es verdad que al igual que la mayoría de los kdramas se pierde en su longitud, y en encontrar una parte final satisfactoria para la audiencia (dejando algunas cosas sin resolver, o cambiando la personalidad de ciertos personajes radicalmente), por su conjunto se le perdona, tiene más virtudes que defectos, y obviamos su fallos al hacernos disfrutar de su calidad durante tantos episodios.

Este conmovedor y bello kdrama adapta una serie japonesa del 2002 llamada "Forget love", que ya tuvo su remake surcoreano en forma de película en el 2006 con "Love me not", para contarnos en 16 episodios la historia de dos personajes desarraigados que acaban unidos por el amor y la necesidad.

jueves, 9 de octubre de 2014

Going my Home (2012)

Hirokazu Kore-Eda, seguramente uno de los autores más conocidos en occidente del cine de arte y ensayo japonés contemporáneo, nos sorprendía el año pasado anunciando que su siguiente proyecto era una serie de televisión de diez episodios para la cadena NHK, “Going my home”.
Aunque el director se había iniciado en el mundo audiovisual precisamente rodando documentales para la pequeña pantalla, esta era la primera vez que podíamos ver el imaginario de Kore-Eda aplicado en ficción televisiva; cualquier duda de si el estilo y las historias a las que el director nos tiene acostumbrados funcionarían en este formato, quedan disipadas en los primeros minutos del excelente primer episodio: “Going my home” es una de las mejores series que hayamos visto.

El publicista Ryota Tsuboi recibe la noticia de que su padre, con el que no tiene mucho contacto, ha sufrido un ataque que le ha dejado en coma. Se dirige entonces hasta el hospital de Nagano donde este se encuentra, junto a su madre y su hermana menor.
Pero en el hospital aparecerá una joven mujer desconocida visitando también al anciano, con lo que Ryota y el resto de la familia comienza a sospechar si se trata de alguna hija secreta de los muchos escarceos de su padre, o su propia amante.

Hirokazu Kore-Eda ha dirigido una serie que podría ser casi una continuación sentimental de “Still Walking”, llena de maravillosos momentos costumbristas en una historia repleta de un fondo sentimental y humanístico. Con un tono menos grave que el de la película, y muchos momentos divertidos, “Going my home” deja al terminar cada capítulo una especie de paz interior, una cierta esperanza de que en este mundo que se nos viene abajo cada día, hay sitio para las buenas intenciones.

La serie trata por un lado los problemas de una familia que a pesar de haber sufrido un cierto desarraigo, se reúne en un momento de preocupación cuando el cabeza de familia entra en coma; según avanzan los episodios sin embargo, el objetivo se amplía, y Kore-Eda, al más puro estilo Miyazaki (y no solo lo digo por ese toque fantástico que tiene la serie, y del que prefiero no hablar para que lo descubráis por vosotros mismos), lleva la acción hasta un pueblo pequeñito en el que la naturaleza y el contraste con el caótico estilo de vivir la vida de la ciudad, toman protagonismo.

Visto desde el otro bando, esta es una serie en la que pasan pocas cosas: hay largas escenas de diálogo familiar, a primera vista inocuo pero totalmente adictivo (nos tiraríamos horas escuchando discutir a los personajes), que nos explican tanto la personalidad de los diferentes personajes como los diferentes modos de ver la vida de ellos.

Ryota, interpretado por un enorme Hiroshi Abe, es un personaje cínico, un tanto ofuscado por su trabajo, tanto por el reconocimiento general como por lo vacío del mismo. Tampoco le ayuda el complejo profesional que tiene ante su esposa, Sae (con una estupendamente recuperada Tomoko Yamaguchi), una conocida cocinera mediática, que tiene mucho más éxito que él.
Será el cruzarse por el camino de Naho Shimojima (interpretado por la deliciosa Aoi Miyazaki) lo que le haga darse cuenta que el mundo no tiene que ser tan cuadriculado como pensamos.

Kore-Eda teje como nadie las relaciones interpersonales que se crean entre los personajes, llenando cada escena con diálogos de una naturalidad desbordante, con de hecho muchísimos momentos que parecen pura improvisación de los actores.
Destaca sobretodo la relación de Ryota y Sae con su hija, Moe. Ya sabemos que el director tiene un ojo especial para detectar y elegir a niños actores de un nivel extraordinario, y aquí lo vuelve a demostrar presentándonos a la debutante de diez años Aju Makita, que tiene la misma mirada profunda del Yuya Yagira de “Nadie Sabe”, y la picardía de los hermanos Maeda de “Kiseki”.
Todo un descubrimiento.

Los diez episodios pasan volando, y ese tono ligero, profundamente humano y cálido que transmite, se echa a faltar desde el momento en que termina.
Incomprensiblemente la serie fue un auténtico fiasco en cuanto a audiencia a pesar de no tener una gran competencia, y contar con la presencia de dos imanes para el público como Hiroshi Abe y Tomoko Yamaguchi, más allá de su enorme calidad. Quizás ese tono costumbrista no era lo que le apetecía ver al grueso del público japonés en la noche de los martes a las diez de la noche. 

En cualquier caso “Going my home” es una obra indispensable para los seguidores de Kore-Eda, aunque en realidad para cualquier seguidor del cine y la cultura asiática.
Simplemente perfecta.

Puntuación: 10/10

martes, 26 de agosto de 2014

The White Tower (2007)

Uno de los kdramas mas prestigiosos dentro del mundillo es "The White Tower", un atractivo y emocionante drama medico de 20 episodios del 2007 de la MBC sobre como la ambición y el poder puede llevar a la autodestrucción.