Para todo seguidor y amante de los kdramas, nos es inevitable no caer en la redes de un makjang al año, y aunque parecía que el mío del 2016 iba a ser "Monster" del guionista Jang Young-Cheol (Giant, History of the Salaryman), este fue toda una decepción y al mismo tiempo llego "Master: God of Noodles" (también conocido como The Master of Revenge), que rápidamente no solo ocupo su lugar, sino que acabo siendo uno de mis kdramas favoritos del año.
Como ya sabréis un makjang es un género que lleva al extremo los sentimientos y emociones de la historia y de los personajes, pudiéndose comparar con las telenovelas sudamericanas (sin llegar a tal extremo, y años luz en cuanto a calidad de producción). Un género con sorpresas y giros continuos que incluye temas como la venganza, secretos familiares, el asesinato, enfermedades terminales, traiciones, mentiras,... Es un género que suele ser exitoso en cuanto a ratings, pero también es controvertido, amado y odiado por partes iguales, que ha dado de sí grandes y penosas series.
"Master: God of Noodles" tiene todos estos elementos pero es un kdrama de los que podríamos denominar “makjang de calidad”, por su calidad de producción, dirección y diseño artístico como es habitual es impecable y elegante, por su gran reparto, y por su excelente guion, perfectamente desarrollado y con una poderosa narrativa firmado por Chae Seung-Dae (Inspiring Generation) basándose en un manhwa (comic coreano) de Park In-Kwon (War of Money, Daemul). Lo que la convierte en una de las grandes series del año, en un excelente melodrama de venganzas lleno de intrigas, giros de guion y tensión, que no defraudara a los amantes del género.