Los dramas especiales, de uno o pocos episodios, quizá sean la mejor manera de adentrarse poco a poco dentro de las series de televisión asiáticas para aquellos que no se atrevan o no tengan paciencia para ver una serie de 10 o 20 episodios. Por tanto “Friends” (2002), uno de los dramas más conocidos del mundillo, puede ser una buen comienzo.
