A mediados del 2012 se anunciaba un remake televisivo japonés
de la película de culto hongkonesa del 2002 "Infernal Affairs",
de Andrew Lau y Alan Mak, que ya tuvo su remake hollywoodense de la
mano de Scorsese, y que giraba alrededor de dos almas
torturadas, un policía infiltrado en la mafia, y un mafioso
infiltrado en la policía.
Con mas curiosidad que esperanzas nos dispusimos a ver esta
versión (que no solo adapta la primera película sino que coge una
pequeña parte de la historia de sus dos secuelas) y nos ha dado una
agradable sorpresa. Y es que a pesar de no llegar a la maestría de
la original, y en momentos parecer un fotocopia escena por escena del original, se las arregla para mantenernos en tensión, aunque
ya conozcamos la historia, e introduce los suficientes cambios y
sus propias bases para hacerla atrayente.
